La sal tiene enormes beneficios en nuestra piel, nuestro cuerpo y nuestra mente. Nos aporta minerales vitales para el mantenimiento de la salud, y oligoelementos muy beneficiosos para la piel.

Una de las formas de utilizarla es en forma de mascarilla exfoliante.

Necesitas:

1/2 cup de Sal marina orgánica (también puedes utilizar sales Epsom o sal del Himalaya)

1/2 cup de aceite de almendras

10 gotas de aceite esencial de limón

10 gotas de aceite esencial de lavanda

El Aceite de Almendras Dulces aumenta la elasticidad de la piel. Los cítricos son refrescantes y vivificantes, la lavanda reduce el estrés.

Aplica la mezcla sobre la piel húmeda en movimientos circulares. En contacto con el agua, las sales se disuelven y se mezclan los con aceites dejando la piel fresca, hidratada, tonificada y luminosa. Aprovecha el momento para respirar y sentir los efectos del masaje. Aclara con agua tibia.