La falta de confianza nos afecta a todos, en mayor o menor medida, antes o después. Y, de nuevo, no es algo que se construye desde afuera sino que tiene todo que ver con cómo te relacionas con los demás y con tu entorno. Porque esa falta de confianza viene precisamente de ahí, del miedo a la crítica, al fracaso, al juicio, etc.. Ese miedo proviene de esa relación con los demás y con el entorno. Y esto es bidireccional, porque tu herramienta va a ser precisamente observarte y ver dónde tu eres critica y juzgas a los demás.

Eso se convierte en tu prisión: la crítica a los demás y el juicio a los demás es la razón por la que pierdes tu confianza. Esa crítica y ese juicio a los demás es directamente proporcional a la crítica y el juicio al que tu tienes miedo. Si criticas a una amiga porque no está disponible, o criticas a alguien en Instagram porque presume demasiado, o a alguien que empieza su proyecto y no se le ve muy seguro.

Honestamente, pregúntate ahora mismo: qué es lo que criticas en los demás ( y seguro que criticas algo sino escúchate cuando miras en Instagram o con tus amigas). Quizá alguien que no hace nada por su vida, o que esta en el victimismo … y todas esas criticas son las semillas del miedo que luego vas a tener tu a recibir esa misma crítica.

Lo que pasa entonces es que te paralizas. Llega el perfeccionismo, la procrastinación … y por eso no nos atrevemos a cambiar de hábitos, a emprender, a hablar de nuestros objetivos o sueños. Porque esa crítica que hemos dirigido a los demás ya se ha quedado con nosotras, todos somos uno.

En tu subconsciente no hay diferencia entre yo y los demás, por eso celebramos los éxitos de otros: nuestras neuronas espejo entienden que es posible y empiezan a buscar maneras de materializarlo de nuevo , y de la misma manera cuando estamos criticando al otro lo recibimos como una critica a nosotros mismos, queda en nuestro subconsciente como si nos hubiera pasado a nosotros y lo vamos a reflejar ahí fuera.

La realidad es como tu la ves. No vemos el mundo como es sino como somos. Por tanto si estas en la competición, en la crítica, en ser mejor que el de al lado, comparándote, estás cayendo en la trampa del ego. Y puede que hasta consigas ser mejor que los demás pero esto es muy efímero porque siempre habrá alguien mejor y entonces el ego se hace pequeñito y la confianza se va al carajo. Eso de ser mejor que los demás es una mentira que nos vendieron, porque cada uno de nosotros, tú por ti misma tienes todo lo que necesitas para conseguir todo el éxito que deseas independientemente de lo que hagan los demás.

Y cuanto más compasiva y más celebres a los demás más podras hacerlo hacia ti también.

Yo me he pasado años en entornos tóxicos donde criticábamos y hacíamos de menos a los demás, ¿a quien le estábamos haciendo eso realmente? a nosotros mismos. Era yo quien se sentía así y hacia eso para sentirme mejor, no para dar un punto de vista constructivo desde el amor. No, no,no. Hablaba el miedo, que es lo opuesto al amor. Cuando operas desde el amor estas reforzando tu confianza porque entonces el miedo, como yo digo, baja el volumen, ya no es el jefe, ya no domina. Y así vas entrenando tu confianza, exactamente igual que haces en el gimnasio, hay que repetir, hay que entrenar.

Y claro, al principio no sabes que tienes ese músculo porque socialmente no nos enseñan a tomar un tiempo para construir una relación con la intuición, no te enseñan a preguntarte a ti mismo lo que te hace feliz y que lo aproveches, que te comuniques con el Universo para que te muestre o te guíe hacia eso, y que confíes en él sin miedo por encima de cualquier otra cosa. CUALQUIER COSA con total confianza. Nos enseñan un modelo vete a la escuela, consigue un trabajo, trabaja duro, cásate, ten hijos, jubílate. Muere. Y no creo que esto haya funcionado para ti, al menos para mi no cuajó esa programación.

Entonces o no sabes que tienes el músculo de la confianza, o apenas sabes que lo tienes, o sabes un poco que lo tienes. Por que cuando descubres que tienes este músculo, la parte MUY contra intuitiva de trabajar con el Universo es pedirte que hagas la cosa más increíblemente aterradora que un ser humano puede enfrentar en su vida : CONFIAR.

Y eso es muy complicado porque la programación social, en general, te habla de sacrificarte, de forzar de controlar. Pero cada vez que forzamos algo, no estamos utilizando nuestra intuición y comunicándonos con el Universo. Estamos controlando, y así estamos frenando. No estamos permitiendo lo que podría ser.

Entonces si aún no has manifestado algo conscientemente,  significa que no has experimentado lo absolutamente increíble que es cuando las intenciones que pones en el Universo transpiran de manera tan perfecta en tu vida, y entonces tu músculo de la confianza es MUY débil. ¡Y es normal!

Así que lo que quiero que hagas esta tarde o esta noche es coger algo pequeño o grande de tu vida que te haya tenido ansiosa, preocupada o controlada, y en tu meditación, le pidas al Universo:

Quite esta presión de mis hombros y muestrame exactamente lo que debo hacer al respecto.

Y literalmente lo dejas ir. Si. Dejas de darle vueltas en tu cabeza, de volverte loca con eso, de obsesionarte o de querer CONTROLARLO.

Y las próximas tres semanas  confias en que recibirás la solución, la respuesta o la claridad.

 

Esa respuesta, solución o claridad puede aparecer de múltiples maneras: un sueño, un sentimiento, una intuición, artículos en una revista, un cartel publicitario, un anuncio, en una conversación con amigos. Depende de ti estar abierto y recibir.

Una vez que tengas esta conexión clara con El Universo, empiezas a pensar en cómo quieres que sea tu vida. No la que la sociedad creó para ti. Los clientes que son nuevos en la Manifestación a menudo me preguntan, «bueno, ¿cómo sabes completamente que el Universo me responderá cuando he preguntado?» Y yo siempre respondo: «Porque nunca he tenido un cliente que no haya recibido su respuesta»(y son unos cuantos en todos estos años).

La confianza sin miedo para co-crear con el Universo es tu llave personal para abrir la puerta a la libertad. Usar la Manifestación para trabajar en alineación con confianza es la clave para atravesar la puerta hacia tu transformación.

Así que yo te animo a que descubras tu músculo de la confianza, y que empieces a ejercitarlo … y despues te vienes a una sesión conmigo  y te acompaño a usar las herramientas de Manifestación para construir tu camino que te traiga plenitud, paz alegría y abundancia  en lugar de la fórmula de la sociedad.